Cuando el filamento es una buena elección
FDM funciona muy bien para soportes, adaptadores, carcasas, organizadores, piezas para exterior y prototipos funcionales. Materiales como PETG, ASA o TPU permiten responder a condiciones distintas de humedad, sol, flexión o impacto.
Sus capas pueden notarse más que en resina, aunque la orientación, la altura de capa y el postprocesado cambian mucho el acabado final.
Cuando la resina tiene ventaja
La resina resuelve detalles pequeños, texturas, letras finas, miniaturas, joyería de prueba y modelos donde una superficie muy definida es prioritaria. También existen resinas de ingeniería para necesidades específicas.
Requiere lavado y curado después de imprimir. Por eso no basta con elegirla por apariencia: hay que considerar cómo se usará y manipulará la pieza.
La pregunta correcta
Antes de preguntar qué tecnología es ‘mejor’, define qué debe lograr el objeto. ¿Debe encajar? ¿Recibirá sol? ¿Se va a flexionar? ¿Tiene detalles diminutos? Con esas respuestas se elige el proceso con criterio.